Las enfermedades son causadas más por la desnutrición (y mal nutrición) de la mente que la del cuerpo

Nuestra mente nos controla. Pensamos que somos nosotros los que tenemos todo bajo control, pero esto no es tan cierto. Apenas nos levantamos, un sinfín de pensamientos nos apabulla, no nos deja en paz, los quehaceres del día, las responsabilidades, los problemas, temores, los planes futuros, los recuerdos de vivencias pasadas, etc. Todo un torbellino de ideas y pensamientos toman el control de nuestra mente y de nuestras vidas. Sin darnos cuenta somos prisioneros de nuestra mente, es inexistente la idea de una paz mental, menos siquiera la idea de que el silencio mental pueda ser posible.

Esto es aparentemente normal, no habría de qué preocuparse, vivimos acostumbrados a que así sea. Lamentablemente no nos enseñaron nada respecto a la importancia trascendental que tiene en la vida del ser humano el control de su mente y pensamientos.

Y los que controlan el mundo saben muy bien que controlando las mentes de las personas seguirán manteniéndose en el poder. Por ello las vías de control son los medios masivos de comunicación a través del bombardeo incesante de imágenes e información destinada a mantener nuestras mentes ocupadas en más de lo mismo.

Sabemos que de una mente sana se obtiene un cuerpo sano, pero ¿realmente lo ponemos en práctica? Una mente sana es aquella que está al servicio de nosotros mismos, pero ¿lo está realmente? ¿Alimentamos nuestra mente con pensamientos sanos, puros y nobles, o llamémoslos simplemente, positivos? O repasamos pensamientos negativos, inútiles, que lo único que logran es alimentar un cuerpo mental recargado con más de lo mismo, un sobrepeso que se suma a la carga que ya naturalmente venimos soportando día a día.

La mente es la base de los deseos, por lo tanto se debe controlar la mente para alcanzar la paz. Cuando la mente es controlada, permanece en silencio. Tal estado de ausencia de pensamientos es la verdadera paz. La paz es el objetivo último de todo esfuerzo humano.

Observando la calidad de nuestros pensamientos y frenando aquellos repetitivos e intrascendentes lograremos tomar el control de nuestra mente. Lo ideal es lograr la costumbre de practicar la meditación, a través de la cual se logra silenciar los ruidos mentales y ponernos en sintonía con nuestra verdadera esencia. La repetición de mantras también es de mucha ayuda.

La palabra mantra se deriva de dos palabras del sánscrito: manas o mente y trai que significa “proteger” o “estar libre de”. Entonces la palabra mantra quiere decir estar libre de o protegido de la mente. Un mantra es una palabra o un conjunto de palabras sagradas que tienen la capacidad de generar una energía espiritual con efectos sobre quien las pronuncia y sobre el ambiente que lo rodea. Cuando se conoce el significado del mantra y se realiza con la intención mental correspondiente, entonces sus efectos son mayores. El sánscrito, en particular, es una lengua con gran potencia energética espiritual.

Facebook Share